Harry
Potter y la Orden del Fénix
Autor:
J.K. Rowling.
Género:
Narrativo.
Subgénero:
Novela.
Temática:
Fantasía.
Editorial:
Salamandra.
Año:
2004.
Páginas:
893.
Tomo:
5 de 7.
Puntuación:
9 de 10.
En
línea general todos los libros de la serie de Harry Potter son muy buenos rozando
la excelencia, y no es necesario que pasen más de veinte años para saber que se
convertirán en uno de los pocos clásicos de la literatura actual; pero bueno,
entre todos el que a mi más me agrada es el quinto tomo, el de la Orden del
Fénix.
Como
en todos sus demás volúmenes, la autora se las ingenia para darnos de todo un
poco: aventura, comedia, drama, intriga, romance, misterio, oscuridad, fantasía
y en este caso, a mi parecer, fue la primera vez que nos entrego una gran dosis
de cruda realidad.
A pesar
de que todos los párrafos cumplen su función de brindarnos un viaje por el
mundo mágico de la autora, vemos que tras los personajes de Umbridge, Voldemort
y sus organización de dementores se nos enseña realmente por primera vez
que entre toda esta magia y fantasía idealista, existe el mal, la muerte y la
injusticia, características atribuibles sólo a un mundo real.
Los
pasajes finales, en lo personal, me dejaron frío e impactado, y quizá haya sido
por el apego que tenía hacia los personajes de esta serie (ya eran cuatro
libros en los que se habían explorado por demás sus defectos y virtudes) o por
la edad y las condiciones climatológicas con las que leí esta novela hace
algunos años, que me hicieron terminar sintiendo por primera vez miedo,
incertidumbre y angustia por lo que podría venir con el pasar de cada página.
La
tiranía de los jefes autoritarios, la injusticia de la política, la impotencia
de los más débiles contra los más poderosos, y la importancia que tiene el
movimiento colectivo como el arma más potente en contra de lo incorrecto,
absolutamente todo esto se expone en este libro de la manera más impecable y
entendible. Sin duda el realismo comparado fue explotado al máximo y es
por ello que para mi, es el mejor libro de toda la serie de Harry Potter.
La
muerte que se relata en este libro ciertamente no me conmovió, pero si me hizo
sentir frustrado por todo lo bueno y prometedor que pudo haber sido la
participación de ese personaje en las entregas futuras, y que claramente,
aunque hayamos mucho pensado que la resurrección sería posible antes de que
acabara el libro, igual no pudo ser. Al fin y al cabo, un sentimiento inmediato
mucho más realista frente a un fallecimiento, creo que sería la frustración de
planes, en comparación con la postraumática tristeza. Así pues, una vez más
vuelvo a mencionar aquel aspecto que por encima de los demás volúmenes, este libro
trajo a la serie: realidad.

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