lunes, 28 de abril de 2025

Contra el Liberalismo, por Alain DeBenoist

 

Título: Contra el Liberalismo

Autor: Alain De Benoist

Genero: Política, filosofía.

Subgénero: Ensayo.

Temática: Liberalismo, capitalismo, conservadurismo.

Editorial: — —

Año: 2020.

Páginas: 300 aproximadamente.

Puntuación: — —

 

Desde el comienzo se plantea al egoísmo derivado del individualismo, como el principal problema del liberalismo, idea que podría no ser tan corroborable, sobre todo porque el mismo autor acepta que la máxima de esta corriente es "la libertad de una persona termina cuando ésta afecta la libertad de los demás", el cual parecería ser un principio más solidario que individualista. Presenta al liberalismo como un hecho social (con dimensiones política, económica y cultural) en el que cada persona es libre y autónoma para trabajar, transitar, opinar, comerciar (entre otras acciones) del modo que desee pues la naturaleza del hombro está en buscar su propio bien, dándole una importancia particular e individual a cada persona; por lo tanto, el autor también declara que todo enfoque comunitario, en el que se reduzca a un grupo de personas en un solo grupo común, va en contra de lo que promueve el liberalismo y para fundamentar esta idea inicial (con aspectos contradictorios y lógicos al mismo tiempo), se apoya en los pensamientos emitidos por personajes ilustres, como Zygmunt Bauman, para quien el verdadero liberal buscaba la ruptura con su comunidad originaria, pues solo así podría devaluar el pasado y apreciar con exaltación el futuro (ideología del progresismo); o como las ideas de Friedrich Hayek (a quien nombra como representante del neo-liberalismo)  cuando dice que toda política es socialista por buscar el concepto del "bien común", tachándolo así de radical cuando éste propone que toda postura política (incluso la constructivista, es decir la que brinda las facilidades al ciudadano para que este se desarrolle) es una clase de intervencionismo en la sociedad. Por todo esto, el autor acusa al liberalismo de minimizar el aspecto ético, puesto que en la comunidad el honor tenía sus bases en la relación con los demás, pero al eliminar ese factor, se enaltece el amor propio y se elimina el altruismo y heroísmo.

 

Luego se hace una extensa revisión histórica a la evolución el pensamiento liberalista a manos de la burguesía, describiendo el ya muy reseñado paso de la baja clase (el pueblo) representada por los campesinos, haciendo la transición del campo a la ciudad (los burgos) a mano de los mercaderes, quienes no eran parte de la nobleza, pero debido a sus oficios podían acumular riquezas, lo cual no les otorgaba poder para formar parte de la alta clase, pero si les daba poder económico para influir en ella, esto le permitió organizarse en torno al estudio y el conocimiento para empezar el movimiento de la ilustración, quienes empezaron a desarrollar los principios de la libertar, justicia, mercado y radicalizándose a través de los diferentes movimientos revolucionarios que tenían como finalidad derrocar el antiguo sistema de poder dominado por la realeza y liberando al pueblo que se convirtió en el proletariado (confundiendo el término "libertad" con "independencia" y apropiándose así de la lucha por los derechos humanos), los que no tenían ninguna mercancía que ofrecer mas que su mano de obra a cambio de salarios mínimos, lo cual no acabó con el problema de la inequidad, pues el poder del dinero se seguía distribuyendo a favor de los más ricos y en detrimento de los más pobres.

 

En el apartado económico, se describen muchas ideas que no logré aprovechar del todo, debido a que carezco de la formación profesional específica de estas ciencias (economía, finanzas y política), pero dentro de los mensajes más ligados al liberalismo en sí, el autor cita como un cambio (no muy positivo) a la ruptura del paradigma contable que éste propone, pues el liberalismo aplica el modelo cuantitativo a ciencias y disciplinas sociales, racionalizando sus variables; de esta manera es capaz de producir conceptos como la economía de la familia (uno se vincula cuando la otra persona ofrece recursos del que uno carece), la economía del derecho (cumplir una ley cuesta tiempo y conocimiento) o la economía del crimen (la actividad delictiva se realizará mientras esta sea rentable para el criminal, es decir, mientras sea barato ejecutar el crimen y no sea costosa pagar la pena). Por otra parte, se hace una crítica a como las políticas de fronteras abiertas ha contribuido al debilitamiento de la empresa estatal y al desarrollo de las empresas trasnacionales (que ejercen su control más allá de las fronteras de una nación) debido a que el control económico territorial ya no le pertenece al Estado, pues las empresas son libres de retirar a sus representantes o detener sus inversiones (fuga de capital), ejerciendo presión en respuesta a los posibles controles ejercidos por el país en el que se desarrolle la actividad comercial. Esto sumado al gran nivel de producción por los avances tecnológico y el consiguiente desempleo y subempleo ha desarrollado un desequilibrio entre los producido y lo comprado, haciendo que el interés se vuelque en mejorar los procesos de producción y no los productos finales ofrecidos. Pero más allá de todas estas ideas puntuales, se establece que la teoría de la "mano invisible" (teoría en la que el mercado siempre se regulará solo según la ley de oferta y demanda) es la que más caracteriza al liberalismo, razón por la cual difunde el grave error que representa la intervención del Estado en los mercados.

 

Finalmente se revisan el concepto del conservadurismo. Habiendo establecido desde un principio que en los tiempos actuales la derecha y la izquierda no existe, pues ambas se han diluido al traicionar sus luchas originales; establece a los conservadores y a los progresistas como los nuevos bandos ideológicos; definiendo al conservador en cuatro aspectos:

1) Abraza al pasado y con eso, acepta a la herencia como parte de ese patrimonio que uno debe mejorar.

2) Establece límites, pues "más" no es "mejor" y se deben cuidar los recursos, pues nada es ilimitado.

3) Los mejor del presente viene de haber mejorado lo del pasado.

4) No somos iguales, pues cada uno es singular y tiene necesidades diferentes.

Y basando esta última configuración centrada en atender al pasado, el autor señala a los conservadores como los portadores del espíritu liberal, sin hacer un análisis igual similar de su contraparte, el progresismo.

 

A pesar de que el aspecto anterior se siente como la conclusión de su tesis; el libro ofrece un último capítulo que toca temas un poco fuera del tono manejado hasta ese punto. Este prólogo platea los nuevos dilemas que trae consigo las nuevas tecnologías, en una visión distópica del futuro que avizora el desarrollo de las máquinas autómatas y los algoritmos especializados hoy nombrados como "inteligencia artificial". En la búsqueda de mayor productividad, se adquieren maquinas especializadas (equipos tecnológicos) que permiten el despido de la gente, exigiendo que los pocos que quedan deban trabajar aun más al mismo salario. El empleo se precariza al crear puestos de trabajo inútiles o al brindar sueldos indignos solo para generar estadísticas que proyecten la sensación de bajo desempleo, pero manteniendo la pobreza.

 

En mi opinión es un libro que al comienzo da muchas vueltas sobre una misma idea, haciendo que muchos de sus argumentos parezcan contradictorios o incluso sesgados por la información que el autor acepta y omite. En mi forma particular de ver las cosas, no puedo concebir a una filosofía que respeta los derechos de los demás y prohíbe el daño de lo que no es tuyo como "egoísta", así como no veo consistente el argumento de que los conservadores abracen la idea de mejorar y aprendizaje del pasado como una idea opuesta al progresismo. Los capítulos más largos se enredan en el desarrollo extenso de otros conceptos, como el capitalismo o la democracia, que aunque son ideas muy atractivas (como el hecho de que la democracia no debe ser representativa pues desnaturaliza su origen al quitarle el poder a la gente al obligarla a entregársela a un grupo de personas reducido que probablemente no represente a la población haciéndolos legales pero no legítimos) llegan a perderse entre tantos párrafos hasta casi desvincularse de la idea central, haciendo que la palabra "liberalismo" en el título no sea mas que una excusa para atraer lectores.